domingo, 19 de mayo de 2013

Night wish

Sin abrigo recorre las calles desiertas.
Detrás de el una tormenta.
La ciudad duerme. Las palomas duermen. Los perros duermen, incluso los grillos duermen.
La oscuridad esta despierta.

Camina por el barrio, sin apuro y sin mirar atrás. Muchas casas con persianas bajas y puertas cerradas.
Alegres colores pero ningun rostro amigo. El parpadeo de un tubo de luz lo acompaña por unos metros y su zumbido media cuadra más.

Dobla la esquina, esta cerca, un poco más. El amanecer todavía esta lejos, pero sabe que debe apurarse. El tiempo puede traicionarlo y no puede volver con las manos vacías.
Revisa sus bolsillos. Todo en orden. No falta nada. No falta nada?
No hubiese estado de más una campera en este momento. Y si algo más faltara? No es momento de corregir, ya el pasado esta atrás, y un único destino hacia adelante.

Lleva lo más importante entre sus dedos. Como si se fuese a perder lo atesora y lo guarda celosamente de la mirada de los vecinos, aunque no hay nadie de quien esconderse.
Por fin, el viaje parece llegar a su fin. A la distancia una luz indica que su viaje no fue en vano. Esta travesía que inicio como un capricho, y se convirtió de a poco en una necesidad esta por encontrar su fin justificado.

Última cuadra, es acá? Es acá.
20 metros, abierto? Abierto.
Dinero? En mano.
Cruza la puerta billete en mano. En 5 pasos pasos llega al mostrador.
En que lo puedo ayudar? Pregunta una voz del otro lado.

Phillips común.

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